Descripción:

Marta Caballero, El Mundo.

Su unión musical se produjo hace apenas un año. Marcos, el mayor, ya llevaba mucho tiempo a vueltas con la guitarra y había ofrecido varios conciertos en la capital andaluza. “Era un mal estudiante, de los de todo cero, siempre he tenido cierta alergia a la sociedad. Sabía que si entraba en algún tipo de camino en la vida seria sería a través de la música”, comenta. Con estudios de Periodismo, su hermano pequeño había hecho carrera en el fútbol. Se formó en el Betis, hasta que una lesión de rodilla le apartó de los campos mientras sufría la dureza de Segunda B en el Cacereño.

Tras el revés, ambos se marcharon 40 días de viaje a La India, una experiencia intensa y espiritual que les ha cambiado la vida. Durante su periplo por este país, comenzaron a subir a YouTube vídeos en los que aparecían cantando los temas del uno y del otro. Enseguida vieron que gustaban y empezaron a barajar la idea de producir algo juntos de una forma más seria. “Lo que tenéis que hacer es uniros”, les recomendaba su padre, junto el que ya habían actuado en el espectáculo Soto & Family. “Vimos que cada uno aportaba una cosa. Jaime es más mediático, lleva bien las redes, tira de mí… y yo ya tenía muchos temas compuestos”, recuerda el mayor.

La música ha sido el medio natural en su casa desde que eran niños aunque fue su madre, Pilar Parejo, la que les enseñó a tocar. Ninguno, sin embargo, estudió en el conservatorio. “Mi padre lo hubiera deseado pero nunca hemos sido muy disciplinados”, abunda Marcos. “La música ha sido la protagonista de todas las fiestas de mi familia. Siempre ha habido alguien que ha cogido una guitarra y se ha puesto a tocar. En la casa donde vivíamos antes, mi padre tenía su estudio en el sótano y le hemos escuchado siempre. Y nuestra hermana Rocío canta de maravilla. El raro era yo, porque me dio por el fútbol”, compara Jaime. Además, era habitual ver desfilar por su salón a “casi todos los artistas sevillanos, pues todos son amigos de mi padre”, de Arturo Pareja Obregón a Los Morancos, con los que tienen una relación casi familiar.

En cuanto a su disco, en él se han mezclado los gustos de ambos. La música negra y los Beatles por parte de Marcos y el punto aflamencado de Jaime. Eagles, Ray Charles, Camarón, Los Delincuentes… figuran entre sus influencias. Curiosamente, su padre no está entre ellas. “Nos gusta mucho lo que hace y le admiramos pero no lo llevamos en el móvil. Bueno, Marcos ni siquiera tiene móvil. Nos hemos ido al término medio entre los gustos de cada uno y aspiramos a sonar únicamente a Mi Hermano y yo”, apunta el benjamín. “Hacemos una música fresca pero es una frescura profunda”, define su hermano.

MI HERMANO Y YO